lunes, 15 de septiembre de 2008
Oferta comercial
Una de las cosas que más me impresionan de las calles de la ciudad de Lima es su oferta comercial. Y no me refiero a sus tiendas o centros comerciales, sino a los vendedores ambulantes que inundan los cruces de sus calles y avenidas con la oferta más variada de productos. De todas las ciudades que he podido visitar, es Lima , sin lugar a dudas, la que posee la oferta comercial callejera más impresionante. Pongo por ejemplo el caso de mi ciudad natal, San Juan, donde la oferta vial no sobrepasa el periódico diario, botellas de agua para combatir los efectos del inclemente sol, algunas frutas como plátanos y aguacates (paltas), cajas de donas y los chocolates de los Hogares Crea (un centro de rehabilitación de drogadictos). En Lima la cosa es muy diferente y hasta sorprendente. En un cruce normal de la Avenida Javier Prado −una de sus vías más importantes de esta ciudad − puede uno comprar desde juegos de monopolio, mapas del Perú, rompecabezas de Sesame Street, abanicos españoles, rosas, gafas de sol, libros, cds y dvds piratas, estuches para celulares, sombreros sombrillas, espejos retrovisores de carros, hasta una horrible rata de hule de tamaño natural cuyo vendedor promociona como el mejor regalo para una suegra. Ya sé lo que se están preguntando. No, no compré la rata.
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3 comentarios:
Como para estudiar de dónde nos viene ese mercachiflerío tan instalado en el subconsciente patrio. Todo el mundo vende algo en esta ciudad. Al comercio callejero, agrégale el comercio en las oficinas. Al menos en la mía se venden desde brownies y galletas hasta ropa y zapatos pasando por las muy exclusivas Millqay carteras. =)
Pues Norberto, aquí en Madrid tenemos “profesionales” del comercio ambulante. Les llaman los “top mantas” por llevar su mercancía en una sábana (manta) cuidadosamente unida en sus orillas por una cuerda, la cual al ser unida en sus extremos es la envidia de “Santa Claus” para llevar juguetes. Son capaces de desplegar la mercancía que llevan dentro que puede incluir gafas, carteras y correas de imitación de marcas, relojes, DVD´s y CD´s de música en cualquier esquina del Metro o de la calle. Lo que verdaderamente asombra es la facilidad con la que lo recogen cuando llega la policía, debe estar alrededor de los 2 segundos, incluyendo el llevarse el bolso a la espalda. Son todos africanos que llegan en pateras (yolas) a las costas europeas y son traficados más que la propia mercancía que venden. Triste, muy triste…
Estimado señor:
Deseo invitarle a la lectura de mi trabajo sobre el papel que jugó la industria de guerra soviética durante la Gran Guerra Patria (1.941-1.945). Articularé el texto en varias entradas o trozos para flexibilizar y cadenciar su lectura. A los forofos de la historia militar (y la historia en general) no se les pasa por alto que la economía se halla en la actualidad intensamente imbricada con el fenómeno bélico. Espero que los datos que voy a ir mostrando en el blog le sirva para comprender mejor una parte importante de ese conflicto tan brutal que fue la imperfectamente denominada guerra germano-soviética.
Un fuerte abrazo desde tierras canarias.
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